Landscape Care Initiative (LCI) – Diligencia ambiental digital para reservas naturales

Desafío
Para acceder a financiación internacional, la credibilidad de un portafolio de conservación depende de demostrar que cada reserva es legítima. El proceso de LCI era manual y fragmentado, sin trazabilidad ni un panel centralizado, lo que dificultaba verificar el estado de conservación y la titularidad de las tierras, y aumentaba el riesgo de registrar predios sin manejo real, como plantaciones comerciales o fincas ganaderas.
El reto era convertir ese proceso de debida diligencia en un producto digital propio, pensado para su flujo específico, sin depender de software genérico y cumpliendo las exigencias de las normativas de financiación del Reino Unido.
Solución
Activeone acompañó a LCI desde la definición de requerimientos hasta la construcción e implementación de la plataforma. Se desarrolló una aplicación web con frontend en Vue.js, backend en Django y base de datos PostgreSQL, con almacenamiento de archivos en Amazon S3 y correo transaccional mediante AWS SES. El acceso es sin contraseñas, con verificación por código de un solo uso.
La plataforma organiza el trabajo por roles: los responsables de reservas registran y gestionan su información; evaluadores externos revisan cada reserva en dos etapas, y el equipo administrador de LCI supervisa todo el proceso y controla qué se publica. Cada evaluación queda registrada con su autor y fecha, y los polígonos de las reservas se visualizan sobre mapas a partir de archivos geográficos (shapefile, KML, GeoJSON).
Solo las reservas que superan la evaluación se publican como fichas públicas, con un catálogo que puede filtrarse y ordenarse para facilitar su consulta.
Impacto
Con la plataforma, LCI pasa de un proceso manual y difícil de auditar a un flujo de verificación estandarizado y trazable.
Beneficios clave:
• Todo el proceso de postulación y evaluación en una única plataforma digital.
• Trazabilidad completa: historial de cada reserva con autor y fecha.
• Criterios de evaluación consistentes, que reducen el riesgo de aprobar reservas que no los cumplen.
• Portafolio público de reservas verificadas, listo para presentarse ante agencias financiadoras.
• Roles y permisos claros para responsables, evaluadores y administradores.
• Una base tecnológica moderna, preparada para incorporar análisis avanzados en fases futuras.
Para LCI, el resultado es una herramienta propia que protege la credibilidad de su portafolio y respalda su acceso a financiación internacional para la conservación.